miércoles, 1 de junio de 2011

Soñar siempre estuvo en mí. Y siempre vuelvo a lo mismo: soñar, soñar y soñar. Mi vida se basó en sueños y sobre ellos crecí. Tratando de cumplirlos, esperando a la hada mágica para recibir ayuda. Siempre soñé, sueño y soñaré
¿Qué sueño?
 A ver repasemos...El típico mundo de sueños. Ahí el lema es: 'Si vas a soñar, soñá en grande'. Es la vida perfecta que imagino antes de dormir, esa que es más una ilusión que un sueño. El mundo ideal en el que las cosas me caen del cielo. Es divertido, hasta que abris los ojos, y te explota la realidad en la cara. Chau diversión.
Desde que sueño, la vida me dio muchos golpes. Y eso es... bueno, básicamente desde que tengo uso de razón. Será porque la vida se rebela contra lo que soñamos, quiere sorprendernos, la vida nunca va a ser como la imaginamos.Ahí es cuando aparece el miedo.  Odio el miedo, ¿a quién le gusta? Y hoy me invade. Estoy cubierta de ese miedo terrible a lo que puede llegar a pasar con todo lo que sueño.  Y alguien dijo: El corazón que está lleno de miedo, ha de estar vacío de esperanza. Por eso, tal vez es que estoy triste. Porque peor que soñar sin límites, es no tener fe en esos sueños.Soy una idealista sin ideales, una ilusa sin ilusiones, una soñadora sin sueños. Porque a pesar de tener mundos ideales, ilusiones y sueños no confío en mí para poder lograrlos. Y eso... es lo mismo que no tenerlos ¿no?Puede ser que haya llegado la hora de que haga un click, un giro total, un brusco cambio y habra los ojos. Es tiempo de darme respuestas a mí misma.Me da miedo mi mañana, me damiedo mi futuro ¿Pero por qué tantas dudas con respecto al futuro? Será esa manía mía de querer saberlo todo, esa ansiedad, esa imposibilidad de andar caminos sin tener un mapa, porque no aceptaría perderme, no, no iría conmigo.Mi escritor favorito dijo: Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar.
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