Por más mínimo, insípido que se sienta, me encanta, me encanta esta sensación y puedo creer que estoy muy feliz, nuevamente puedo ser yo, con todos los principios y virtudes, responsabilidades y consecuencias que vienen con ello. Estoy lista para volver a amar, para volverme a enamorar, nunca voy a dejar de jugar porque ya me atreví y perdí, pero me encantan las revanchas. Inclusive, si eso me lleva a la locura (ya quisieras...). Gracias, eternamente, por hacerme cambiar tanto.