Vapores volátiles del agua ardiendo se impregnan en los cristales de sus viejos recuerdos.
Gotitas y cascadas bañan su pelo negro y burbujas traviesas rebuscan sus recovecos.
Ya anochece y el día se despide en un inmenso silencio.
Él atraviesa la puerta y escucha como los chorros gotean. Se deslizan por el cuerpo desnudo y suave de ella. Cómo un montón de burbujas explotan y fantasean.
Abre lento la mampara que le separa de ella.