martes, 1 de noviembre de 2011

Había una vez ( y fueron tantas veces ) un hombre que adoraba a una mujer. Había una vez ( la vez fue muchas veces ) que una mujer a un hombre idolatraba.
Había una vez ( lo fue muchas más veces ) una mujer y un hombre que no amaban a aquel o aquella que los adoraban. Había una vez ( tal vez sólo una vez ) una mujer y un hombre que se amaban
Soñar no cuesta nada
onkeydown='return checartecla